0013 / 2007-11-09
Frente a la crisis en Tabasco
Ricardo de la Peña.
En consideración de la importancia regional y nacional de la tragedia ocurrida en Tabasco, a continuación se presentan los principales resultados de una encuestas telefónica nacional realizada por GEA-ISA el día 8 de noviembre de 2007, cuyo reporte gráfico puede consultarse en el sitio de ISA.
Este estudio comprendió 404 entrevistas telefónicas asistidas por computadora a ciudadanos mexicanos de 18 y más años de edad que cuentan con línea telefónica en su domicilio, lo que permite contar con estimadores con un margen de error tolerado de ±5% al 95% de confianza. En el caso de una pregunta, se efectúa la comparación con los resultados de una encuesta telefónica nacional GEA-ISA previa, realizada el 25 de septiembre de 2005, con similar tamaño muestral y características técnicas.
La selección de la muestra de números telefónicos fue sistemática, a partir de un listado ordenado por entidad federativa y serie telefónica. Es importante recordar que las encuestas telefónicas reflejan la opinión de una población más urbana y con mayor escolaridad e ingreso que el promedio.
La presentación de los resultados de este estudio se ha dividido, para fines de exposición, en dos partes: la primera relacionada específicamente con la opinión ciudadana en torno a los factores propiciadores y la respuesta institucional ante la catástrofe; y la segunda vinculada con la opinión sobre la respuesta dada a la crisis por personajes políticos y el impacto de estos sucesos en la imagen de los partidos políticos.
I
A los ciudadanos mexicanos no les queda claro cuál fue el origen de la tragedia que hoy se vive en el Sureste mexicano: casi la mitad creen que es producto del cambio climático, aunque para una proporción apenas menor es consecuencia de la falta de acciones preventivas frente a la eventualidad de sucesos de este tipo.
A pesar de lo anterior, lo que sí parecieran tener en claro es que estas inundaciones no eran inevitables, puesto que 70% de los consultados afirmaron que se pudieron evitar de haberse realizado las obras de infraestructura requeridas.
Y a pesar de los miles de millones de pesos aportados por la Federación para evitar este tipo de catástrofes en el Estado de Tabasco, y tal vez debido al desconocimiento que se tiene de ello, 70% de los entrevistados consideran insuficiente el monto de recursos aportados por el gobierno federal para estos fines en los últimos años.
Pero si existe una crítica hacia la aportación de fondos federales, es mayor la existente respecto a la aplicación dada a estos recursos por parte de los gobiernos de los Estados: 16% de los consultados piensan que este dinero ha sido aprovechado de manera adecuada, mientras que 77% opinan que lo ha sido en forma inadecuada. ¿Opinarán por información concreta relacionada con el empleo estos fondos, lo harán como resultado del conocimiento de la tragedia ocurrida -que mostraría la insuficiente de lo hecho- o simplemente relfejarán una opinión genérica sobre la eficiencia de los gobiernos estatales para el manejo de los recursos? Sería interesante profundizar más adelante en este fenómeno de opinión.
La contracara a la crítica hacia las acciones del pasado, en las que el ciudadano no advierte un esfuerzo preventivo efectivo, es la aprobación hacia las acciones realizadas por las autoridades para enfrentar la crisis.
Para dos de cada tres ciudadanos consultados, el gobierno federal está haciendo todo lo que les es posible para paliar los efectos del desastre. Una proporción similar reconoce que el gobierno del Estado de Tabasco está haciendo todo lo que está a su mano frente a la tragedía.
II
Tal vez el reconocimiento genérico al esfuerzo realizado por las autoridades federales y estatales para responder a las demandas emergentes de la población ante la tragedia vivida en Tabasco explique la aprobación hacia las acciones realizadas por las cabezas de estos gobiernos frente a las inundaciones en este estado.
Así, 71% de los ciudadanos consultados aprueban la respuesta dada ante la crisis por el Presidente la República, Felipe Calderón, de origen panista, contra 21% que dicen desaprobarla, lo que deja un balance de siete aprobaciones por cada dos desaprobaciones.
En el caso del Gobernador de Tabasco, Andrés Granier, de extracción priista, el balance es muy similar, aunque dado el carácter local de su acción y la presencia focalizada de su persona entre la opinión pública, los niveles de indefinición resultan ser más altos. Dado que 58% de los ciudadanos consultados en el país declaran aprobar la respuesta del Gobernador Granier ante la crisis y apenas 16% dicen desaprobarla, la relación que se presenta es también de siete aprobaciones por cada dos desaprobaciones.
Otro es el caso del político tabasqueño y ex candidato a la Presidencia de la República por el Partido de la Revolución Democrática, Andrés Manuel López Obrador, quien efectuó una gira por su entidad natal el pasado fin de semana, una semana después de ocurrida la tragedia. Aunque casi la mitad de los entrevistados no tienen opinión respecto a la forma en que este político ha respondido a la tragedia en Tabasco, de quienes sí tienen un punto de vista formado, son más los que desaprueban sus acciones (36%) que quienes las aprueban (20%).
Indudablemente, el meteoro en Tabasco ha sido el foco de atención de los ciudadanos mexicanos durante los últimos días. Un dato de dominio público pudiera sustentar esta afirmación: son casi diez mil las noticias relacionadas por Google relativas a Tabasco durante la última semana, frente a poco más de cuatro mil vinculadas con Michoacán (donde el próximo domingo se elegirá Gobernador) o dos mil relacionadas con el Estado de Coahuila, por tomar algún ejemplo.
Uno de cada tres mexicanos declaran tener una mejor opinión del Ejecutivo federal luego de la tragedia y en consideración de la forma en que ha respondido ante ésta el Presidente de la República, mientras que menos de la décima parte afirman que su opinión sobre el gobernante ha empeorado.
En el caso del Gobernador Granier, más de la quinta parte de ciudadanos mexicanos entrevistados afirman que ha mejorado su opinión sobre él, mientras que seis por ciento dicen que ha empeorado. En el caso del Gobernador, como en el del Presidente, las relaciones de siete a dos entre opiniones que los favorecen y opiniones en sentido opuesto se mantiene.
En el caso de Andrés Manuel López Obrador, su respuesta ha pasado desapercibida o no ha formado una opinión en tres de cada cuatro mexicanos consultados. Entre quienes sí adoptan una opinión sobre el cambio que ha provocado en su imagen de este político, dos de cada tres apuntan ha que su opinión sobre él ha empeorado.
Las repercusiones en la imagen de los dirigentes políticos mencionados pareciera regir el impacto que estos eventos pudiera estar teniendo en la opinión pública respecto a los partidos políticos. Mientras que en el caso del PAN y del PRI se observa que son más los ciudadanos consultados que afirman que la imagen de estos partidos ha mejorado luego de la tragedia, en el caso del PRD la inclinación de las opiniones es en sentido opuesto.
Tal vez por ello, y aunque para casi la mitad de los ciudadanos mexicanos que fueron consultados ningún partido político está realmente preparado para responder a las demandas de la población frente a situaciones de emergencia, entre quienes sí creen que algún partido lo está en la mitad de las ocasiones piensan que es el PAN el partido capacitado para dar respuesta efectiva, superando ligeramente a quienes creen que es el PRI el partido mejor calificado para ello. El PRD es apenas mencionado por la quinta parte de quienes dicen que Acción Nacional lo es y por la cuarta parte de quienes indican que piensan que es PRI, posición muy distante, difícilmente atribuible solamente a las distorsiones que pudieran derivar de una encuesta telefónica en la cobertura del grueso de la ciudadanía residente en la República.
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La tragedia de Tabasco (El Búho de Minerva 0012 / 2007-11-06).
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