Indudablemente una de las mejores obras de ciencia ficción del siglo pasado fue ¿Sueñan los androides con ovejas mecánicas?, escrita en 1968 por Philip K. Dick, autor que en sus obras se aleja de la visión optimista típica de la edad dorada de la ciencia ficción, para encontrarse con una realidad que suele diluirse en ilusiones.
La obra literaria de referencia transcurre en un mundo devastado tras una guerra nuclear, donde los residentes carecen de expectativas y los androides buscan entremezclarse con los humanos para suplantarlos.
Es este límite vaporoso entre lo real y lo irreal lo que recupera Ridley Scott en la obra cinematográfica Blade Runner, estrenada en 1982, año de fallecimiento de Dick, que se convirtió de inmediato en un clásico "de culto", pionero del género cyberpunk.
La versión distópica que ambienta la ciudad de Los Ángeles mostrada en esta película ha sido base para muchas reconstrucciones del mundo futuro cuando se adopta una visión fatalista. Igualmente, muchos adelantos tecnológicos mostrados en el film son ahora una realidad disponible para los consumidores, lo que la mantiene vigente.
A pesar de no haber logrado un éxito inmediato en taquillas, esta obra (protagonizada por Harrison Ford en el papel del ex-policia perseguidor de androides Deckard) se ha mantenido en el gusto de cinéfilos de todo el mundo.
Tal vez por ello es que el próximo 6 de octubre Scott hará el lanzamiento del "final cut" de la película, para posteriormente poner a disposición del público un estuche de cinco discos de colección, con esta versión, las tres versiones previas tradicionales y una versión "work print".
Blade Runner (Main Titles) (video tomado de You Tube).